Asesinadas por violencia de genero

La olímpica asesinada inspira la acción para acabar con el género

A pesar de que grupos de defensa como NOW han trabajado durante más de tres décadas para detener la epidemia de violencia de género y agresiones sexuales, las cifras siguen siendo impactantes. Es hora de renovar nuestro compromiso nacional, desde el Presidente y el Congreso hasta los Ayuntamientos de todo el país, para ACABAR con la violencia contra mujeres y hombres, niñas y niños. Este esfuerzo también debe llevarse a cabo en los lugares de trabajo, las escuelas, las iglesias, los vestuarios, el ejército, y en los tribunales, las fuerzas del orden, el entretenimiento y los medios de comunicación. NOW se compromete a seguir trabajando para poner fin a esta violencia y esperamos que te unas a nuestro trabajo.

La violencia doméstica puede definirse como un patrón de comportamiento abusivo en cualquier relación que es utilizado por uno de los miembros de la pareja para obtener o mantener el poder y el control sobre su pareja.3 Según el Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Lesiones, las mujeres experimentan alrededor de 4,8 millones de agresiones físicas y violaciones relacionadas con la pareja cada año.4 Menos del 20% de las mujeres maltratadas buscaron tratamiento médico después de una lesión.5

Inquietantes historias de mujeres jóvenes asesinadas por hombres

Sobre la base de los datos mundiales de 2017, se estima que seis mujeres son asesinadas cada hora por personas que conocen, lo que lleva a los investigadores a sugerir que el hogar es el lugar más mortífero para una mujer. Este estudio examina los datos de homicidio disponibles para analizar los asesinatos de mujeres y niñas relacionados con el género, con un enfoque específico en los homicidios relacionados con la pareja y la familia y cómo esto se relaciona con el estatus y los roles de las mujeres en la sociedad y la esfera doméstica.

En contra de lo que dicen los medios de comunicación y la opinión pública, los homicidios relacionados con la violencia doméstica no son «crímenes pasionales» en los que los asesinos «estallan» de repente, sino que son, en general, planes cuidadosamente ejecutados que implican deliberación, planificación y un amplio seguimiento/acoso de las víctimas.

Cuatro mujeres violadas y asesinadas en mthwalume, kzn

IntroducciónLa violencia contra las mujeres, especialmente su forma más grave, el femicidio/feminicidio, está causada por muchos factores, como las construcciones sociales y la violencia simbólica de lo que significa ser un hombre o una mujer en las diferentes sociedades. En las sociedades contemporáneas, los medios de comunicación juegan un papel fundamental en estas construcciones, tanto por el contenido, el lenguaje y la narrativa utilizados, como por el consumo de la audiencia.

Este artículo analiza las conexiones entre los asesinatos de mujeres por razones de género y la cobertura mediática de estos asesinatos, especialmente en Europa y América Latina. ¿Qué efecto, si es que lo hay, tiene la difusión y la cobertura de los asesinatos de mujeres sobre las víctimas y los autores, y sobre la sociedad en su conjunto? ¿Qué papel pueden o deben desempeñar el periodismo y los medios de comunicación en la violencia contra las mujeres? ¿Es necesaria y/o legítima la regulación?

I. El homicidio de mujeres y la violencia de géneroEl homicidio es un delito grave en todas partes. Viola el derecho a la vida de un individuo y tiene terribles consecuencias para la sociedad en su conjunto, en forma del sufrimiento que causa la pérdida de un ser querido y los sentimientos de inseguridad pública que provoca el homicidio, que a su vez erosionan el capital social y humano y socavan el desarrollo de la comunidad (Ganpat et al, 2011: 10). La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD, 2011) confirmó que se ha producido un descenso de los homicidios a nivel mundial en las últimas décadas, pero este descenso no se aplica a los homicidios de mujeres. Aunque siguen representando una minoría del total de homicidios, las mujeres son las principales víctimas de la violencia doméstica o de pareja, delitos que no disminuyen con el tiempo . Casi el 40% de las mujeres asesinadas en todo el mundo han muerto a manos de sus parejas íntimas (OMS, 2013). A pesar de la importancia del fenómeno, en muchos países no se registra la información sobre la relación entre el agresor y la víctima, o solo se registra parcialmente (OMS, 2013).

Abordar el feminicidio y la violencia sexual y de género

IntroducciónLa violencia contra las mujeres, especialmente su forma más grave, el femicidio/feminicidio, está causada por muchos factores, como las construcciones sociales y la violencia simbólica de lo que significa ser hombre o mujer en las diferentes sociedades. En las sociedades contemporáneas, los medios de comunicación juegan un papel fundamental en estas construcciones, tanto por el contenido, el lenguaje y la narrativa utilizados, como por el consumo de la audiencia.

Este artículo analiza las conexiones entre los asesinatos de mujeres por razones de género y la cobertura mediática de estos asesinatos, especialmente en Europa y América Latina. ¿Qué efecto, si es que lo hay, tiene la difusión y la cobertura de los asesinatos de mujeres sobre las víctimas y los autores, y sobre la sociedad en su conjunto? ¿Qué papel pueden o deben desempeñar el periodismo y los medios de comunicación en la violencia contra las mujeres? ¿Es necesaria y/o legítima la regulación?

I. El homicidio de mujeres y la violencia de géneroEl homicidio es un delito grave en todas partes. Viola el derecho a la vida de un individuo y tiene terribles consecuencias para la sociedad en su conjunto, en forma del sufrimiento que causa la pérdida de un ser querido y los sentimientos de inseguridad pública que provoca el homicidio, que a su vez erosionan el capital social y humano y socavan el desarrollo de la comunidad (Ganpat et al, 2011: 10). La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD, 2011) confirmó que se ha producido un descenso de los homicidios a nivel mundial en las últimas décadas, pero este descenso no se aplica a los homicidios de mujeres. Aunque siguen representando una minoría del total de homicidios, las mujeres son las principales víctimas de la violencia doméstica o de pareja, delitos que no disminuyen con el tiempo . Casi el 40% de las mujeres asesinadas en todo el mundo han muerto a manos de sus parejas íntimas (OMS, 2013). A pesar de la importancia del fenómeno, en muchos países no se registra la información sobre la relación entre el agresor y la víctima, o solo se registra parcialmente (OMS, 2013).