Sueldo de un comandante del ejercito español

Helicópteros del ejército español

El Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) es el militar de mayor rango en las Fuerzas Armadas españolas y es el principal asesor militar del Presidente del Gobierno, del Ministro de Defensa, del Consejo de Defensa Nacional y del Consejo de Seguridad Nacional. Es la cuarta autoridad militar del país después del Monarca, el Presidente del Gobierno y el Ministro de Defensa, ya que el Secretario de Estado de Defensa y el Subsecretario de Defensa no tienen autoridad militar.

El JEMAD tiene tres funciones diferentes el papel de apoyo, asistiendo y asesorando al Primer Ministro y al Ministro de Defensa en asuntos militares y apoyando al Subsecretario de Defensa en sus funciones sobre el personal militar; el papel estratégico, siendo el funcionario encargado de diseñar la estrategia militar, dirige las operaciones militares y las acciones para garantizar la libertad del ciberespacio (con la supervisión del Ministro), asigna las fuerzas militares para las misiones y da órdenes a los otros Jefes de Estado Mayor para que nombren nuevos mandos; y la función preparatoria, coordinando a los Jefes de Estado Mayor y dándoles órdenes para preparar a las tropas, supervisa la organización interna de las diferentes ramas, establece las normas y reglamentos comunes de las Fuerzas Armadas, vela por el cumplimiento de la disciplina militar, la motivación del personal y su bienestar y establece la organización de las Fuerzas Armadas (en coordinación con los demás Jefes de Estado Mayor). [1]

Armada española

A finales de noviembre, los militares retirados de España enviaron dos cartas directamente al Rey Felipe VI, en las que expresaban su preocupación por el gobierno «social-comunista» de Madrid y el peligro que supone, según ellos, para la unidad de España. En estas emotivas misivas -una de ellas firmada por 73 ex oficiales superiores del ejército, la otra por 39 oficiales retirados del ejército del aire- los retirados se dirigen al monarca explícitamente como jefe de las fuerzas armadas, y prometen su lealtad a la «patria», cuya «cohesión nacional», según ellos, ha sido debilitada por el gobierno en minoría dirigido por el presidente socialista Pedro Sánchez.

A estas cartas extraordinarias les siguió un manifiesto en la misma línea, publicado el 6 de diciembre, día en que los españoles aprobaron su Constitución de 1978 en un referéndum nacional. En él se calificaba al gobierno liderado por los socialistas como «un grave riesgo para la unidad de España y su orden constitucional», y estaba firmado por más de 400 ex militares españoles, así como por uno de los nietos del ex dictador Francisco Franco.

Historia militar de españa

El Ejército de Tierra es el ejército terrestre de las Fuerzas Armadas españolas responsable de las operaciones militares en tierra. Es uno de los ejércitos en activo más antiguos, ya que se remonta a finales del siglo XV.

El Ejército español ha existido ininterrumpidamente desde el reinado de los Reyes Fernando e Isabel (finales del siglo XV). Es el más antiguo y el más grande de los tres servicios, y su misión era la defensa de la España peninsular, de las Islas Baleares, de las Islas Canarias, de Melilla, de Ceuta y de las islas y rocas españolas de la costa norte de África.

Durante el siglo XVI, la España de los Habsburgo experimentó un crecimiento constante de su poder militar. Las Guerras Italianas (1494-1559) supusieron la victoria definitiva de España y la hegemonía en el norte de Italia al expulsar a los franceses. Durante la guerra, el ejército español transformó su organización y sus tácticas, pasando de ser una fuerza que manejaba principalmente picas y alabardas a la primera formación de arcabuceros y piqueros. Durante el siglo XVI, esta formación evolucionó hacia la formación de infantería de tercio.

Ministro de defensa españa

1. Por consulta de vuestra excelencia2 en 26 de mayo del año pasado, 1723,3 mostró a su majestad4 la necesidad de una inspección de los presidios en las provincias interiores del reino. Vuestra excelencia alegó como motivos los que se vieron en la citada consulta. Su majestad5 estuvo de acuerdo y envió una real cédula fechada en Madrid el 19 de febrero del año pasado, 1724, en la que me nombraba, como vuestra excelencia proponía, para la inspección y visita de dichos presidios. Su real mandato ordenaba que vuestra excelencia diera instrucciones para la mejor administración de este importante asunto. Estas instrucciones deben ser conducentes a la más exacta ejecución de mi autoridad para que pueda cumplir lo ordenado.

Descansando la suprema autoridad en vuestra excelencia, habéis considerado oportuno recibir al fiscal6 de su majestad y auditor general de la guerra7 según la cédula real y las instrucciones contenidas en ella. Su excelencia, conforme a estas instrucciones, ordenó una revisión en el Consejo General del Tesoro para que se especificaran nuestros sueldos: el mío, el del notario y los de los dos copistas que me asistirían.8 Todo se arregló conforme a lo que su excelencia ordenó. Se completaron todos los despachos relativos a esta comisión.