Ley orgánica general del sistema educativo

fichas de actividades de aprendizaje en matemáticas [recopilación, muestra

La Ley General de Educación de 1970 quedó pronto obsoleta debido a los importantes cambios políticos, sociales y económicos que vivió España a finales de los años 70, especialmente por los cambios que supuso la muerte de Franco. Los cambios en el gobierno fueron la transición de una dictadura militar y la transición a una democracia. Otros cambios importantes en la sociedad española, que se produjeron durante esta época, fueron la incorporación de España a la Comunidad Económica Europea (más tarde Unión Europea) y la reorganización de España en comunidades autónomas con gobierno propio.

Tras la Ley General de Educación de 1970, la siguiente legislación educativa importante en España fue la Ley de Reforma Universitaria (LRU) de 1983 y la Ley Orgánica del Derecho a la Educación de 1985 (LODE). La Ley de Reforma Universitaria reclamaba la autonomía y la autorregulación de las universidades y distribuía las competencias en materia de educación superior entre el Estado, las comunidades autónomas y las propias universidades. Pretendía una descentralización y una organización más democrática de las universidades españolas. Además, pretendía simplificar la jerarquía del profesorado universitario y fomentar así una mayor calidad en la enseñanza y la investigación universitarias. La LODE, la Ley del Derecho a la Educación, de 1985, afirmaba el derecho y la oportunidad educativa de todos los españoles y también preveía un mayor papel de la «sociedad» en el sistema educativo. Además, preveía la financiación económica de los centros educativos, tanto públicos como privados.

independencia y ruptura constitucional en cataluña

La Ley Orgánica General del Sistema Educativo (LOGSE), de 3 de octubre de 1990 (publicada en el BOE de 4 de octubre) ley de educación española, promulgada por el gobierno del PSOE y que sustituyó a la Ley General de Educación de 1970, vigente desde la dictadura franquista. Fue derogada por la Ley Orgánica de Educación ( LOE ), en 2006.

El retraso de España respecto a Europa en diversos aspectos hizo que tradicionalmente la educación pública en el país no estuviera tan avanzada como en otros países de su entorno. No fue hasta el siglo XIX cuando la educación pública comenzó a regularse como una institución que posibilitaba una educación global de la persona. Ya en las Cortes de Cádiz de 1810 se iniciaron los primeros debates sobre la necesidad de una ley educativa.

La primera intención de modernizar los sistemas educativos españoles apareció con la Ley Moyano de 1857 [ 1 ] que entre sus intenciones estaba la de delimitar la fuerte influencia de la Iglesia española en la educación, legislar la enseñanza privada en las primeras etapas y la segunda enseñanza, e implantar una metodología más científica en la segunda enseñanza.

sistemas socioculturales

El 19 de enero de 2021 entró en vigor la LOMLOE (Ley Orgánica de Modificación de la Ley Orgánica de Educación). La nueva legislación deroga la LOMCE (Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa, 2013), modifica y actualiza la LOE (Ley Orgánica de Educación, 2006).

Este nuevo texto busca conseguir un mejor rendimiento educativo, siguiendo las directrices de la Comisión Europea, la OCDE y la Agenda 2030 y con ello, mejorar también la posición de España. La LOMLOE es el resultado de un amplio proceso participativo: más de 43.000 correos electrónicos recibidos en una primera fase de consulta; varias reuniones celebradas por la Conferencia Sectorial de Educación -máximos representantes educativos de las comunidades autónomas-; importantes aportaciones recibidas de la mayoría de las comunidades autónomas, de los consejos escolares autonómicos y de varios ministerios y reuniones bilaterales o multilaterales celebradas con un centenar de asociaciones del mundo educativo. Son cinco los pilares en los que se basa el nuevo texto:

matemáticas de la termodinámica (30 de agosto de 2017)

Los cambios tecnológicos han transformado las sociedades modernas en realidades complejas, afectadas por un fuerte dinamismo que tiene en el conocimiento y la información el motor del desarrollo económico y social. En este nuevo contexto, las expectativas de los ciudadanos sobre el papel de los sistemas de educación y formación han aumentado notablemente.

La educación está hoy en el centro de los retos y oportunidades de las sociedades del siglo XXI. Gracias al esfuerzo de los ciudadanos y al continuo impulso de los gobiernos, el acceso a la educación se ha universalizado, convirtiéndose en un derecho fundamental y efectivo de los ciudadanos.

La educación, que une el pasado y el futuro de los individuos y de las sociedades, está siempre influenciada por el mundo del conocimiento y por el mundo de los valores, por las legítimas expectativas de los individuos y por las exigencias de lo razonable de la vida en común. Pero nunca como hoy ha sido más necesaria la convergencia entre estas dimensiones esenciales de la educación; nunca ha sido tan evidente que calidad y equidad, desarrollo económico y cohesión social no son elementos contrapuestos, sino objetivos. También debemos ser capaces de progresar en nuestras sociedades.