Ignacio fernandez de castro

homenaje de los músicos pinoy a wally gonzález (1949-2021)

Cuenta con más de 35 años de experiencia en la gestión de la ciencia y la tecnología y ha sido asesor del gobierno español para políticas de ciencia e innovación. Ha participado en más de 50 proyectos y contratos de investigación y ha publicado más de 100 artículos sobre estos temas en revistas y libros internacionales del área. Suele difundir sus conocimientos y experiencia de gestión a través de cursos, seminarios y conferencias en Europa y América Latina. En 2005 fue galardonado con el Premio Nacional de Investigación en Transferencia de Tecnología «Juan de la Cierva» del Ministerio de Educación y Ciencia de España.

Ignacio Fernández y Elena Castro participan en el Conversatorio «El significado de innovar», en el marco del proyecto TRIBUCO y el encuentro entre los consejeros regionales y expertos en temas de innovación regional en Chile – 15/10/2015La innovación se ha convertido en una palabra talismán, en un atributo imprescindible para las personas, las entidades y los gobiernos. Sin embargo, este concepto no siempre ha gozado del prestigio…

la borrachita

Ignacio Fernández de Lucio es Profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y trabaja en INGENIO (CSIC-UPV), Instituto de Innovación y Gestión del Conocimiento, instituto mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Universidad Politécnica de Valencia.

Cuenta con más de 35 años de experiencia en la gestión de la ciencia y la tecnología y ha sido asesor del gobierno español para políticas de ciencia e innovación. Ha participado en más de 50 proyectos y contratos de investigación y ha publicado más de 100 artículos sobre estos temas en revistas y libros internacionales del área. Suele difundir sus conocimientos y experiencia de gestión a través de cursos, seminarios y conferencias en Europa y América Latina. En 2005 recibió el Premio Nacional de Investigación en Transferencia de Tecnología «Juan de la Cierva» del Ministerio de Educación y Ciencia de España.

¿Cómo afecta la diversidad a los sistemas de innovación de los distritos? Hallazgos de un estudio comparativo de la cerámica europea Daniel Gabaldón-Estevan, Ignacio Fernández-de-Lucio, 2018. En: Trilogía Ciencia Tecnología Sociedad.

entrevista a ignacio fernández de mesa, presidente de asaja

El menor de los ocho hijos del comerciante Simón Fernández de Castro y Manuela Gutiérrez de Castro, Ignacio nació en Comillas (Santander) en 1793. Ascendió en el negocio familiar hasta el cargo de capitán y realizó numerosos viajes a América, casándose en México en 1818 con Concepción de Bustamante y Padilla. Tuvieron once hijos.

Ignacio vio grandes oportunidades: utilizó sus barcos para proporcionar una infraestructura de servicios marítimos, construyó un varadero de vapor en el Trocadero y poseyó amplios almacenes, creó una compañía de seguros marítimos con Lloyds y fue consejero del Banco de Cádiz. Sin embargo, sus principales intereses eran el transporte marítimo de mercancías y pasajeros entre Cádiz y Filipinas, y su barco preferido era el clíper.

En 1836 encargó a Vicente Pérez, del Puerto de Santa María, la compra en subasta de un complejo de bodegas del siglo XVIII de 948 metros cuadrados en la calle Aurora, 9, en el barrio de Campo de Gia. También se compraron viñedos para poder producir Jerez desde la cepa hasta la botella con la marca Y.F.C. A continuación, nombró a Calixto García y Habea, almacenista y experto en vinos de El Puerto, para que dirigiera las bodegas. Esto funcionó bien, ya que la empresa de Ignacio contaba con los medios para transportar y distribuir el Jerez a sus distintos mercados. Calixto, junto con su socio, Fernando Barreda, mantuvo su propia bodega en la calle Santo Domingo y también utilizó este sistema que resultó muy económico.

louis andriessen – hoketus

Pedro Ignacio de Castro Barros (31 de julio de 1777 – 7 de abril de 1849) fue un estadista y sacerdote argentino. Fue representante en el Congreso de Tucumán que el 9 de julio de 1816 declaró la Independencia de Argentina.

De niño, fue llevado a Santiago del Estero para estudiar y en 1790 fue a Córdoba donde fue tomado bajo el ala del rector de la Universidad de Córdoba. Se doctoró en teología en 1800 y ese mismo año fue ordenado por el obispo Moscoso de Tucumán.

En 1815 fue elegido miembro del Congreso de Tucumán y presidió en mayo de 1816 el nombramiento de Juan Martín de Pueyrredón como Director Supremo. Para la declaración del 9 de julio, dirigió la misa del Tedeum que se celebró para dar las gracias. Apoyó una monarquía constitucional incaica.

Posteriormente, Castro Barros fue rector de la Universidad de Córdoba en tres ocasiones y fundó varias escuelas primarias. Vivió exiliado en la Banda Oriental desde 1833 y luego desde 1841 en Chile, donde fue rector de la Universidad de Chile.